2 - 4
Continuamos por la vereda
y poco a poco nos va apareciendo al frente la silueta del
Cerro del Caballo
![]()


Pero antes tendremos que atravesar un paso delicado
pues la vereda hay un
momento en el que
se corta
de ahí lo de Verea Cortá
con un tajo de vértigo por
debajo
![]()

Lo franqueamos sin dificultad
con ayuda de unas cadenas, que nos aportan una
gran
seguridad
![]()

Habría que ver este paso en invierno y con hielo
![]()

Son poco más de las tres cuando llegamos a otro de los hitos de esta travesía
la Laguna Cuadrada
![]()

Al igual que lo de Verea Cortá, tampoco se han comido mucho el tarro para el
nombre
![]()

Continuamos nuestro camino y ya podemos sentir la cercanía
![]()

del Cerro del Caballo
tan solo nos queda subir a un pequeño collado
![]()

y ya vemos también el Refugio, a los pies del Cerro del Caballo,
lugar elegido para pasar
la noche
![]()

Pero aún nos queda un repecho más para encontrarnos con la Laguna del Caballo
![]()

entre el Cerro y el Refugio del mismo nombre
![]()

al que llegamos sobre las cuatro de la tarde, tras unas 6 horas
de marcha
Desde Elorrieta, estuvo cayendo una lluvia fina
que poco a poco fue en aumento
nuestra preocupación estaba en saber si había sitio en el refugio
Lo encontramos vacío
y en buenas condiciones para pernoctar
Ya estábamos metidos en el saco
cuando
aparecieron dos montañeros que venían de la Laguna de la Mosca, que pasaron la
noche
con nosotros.

Como nos encontraron medio dormidos, tuvieron la gentileza de prepararse la cena fuera del refugio, a pesar de la lucha encarnecida que tuvieron con el famoso Zorro del Caballo, que sin cortarse un pelo iba directamente a por la comida que se estaban preparando, llevándose una bolsa con jamón y el tabaco, en un primer ataque, aunque no pudo conseguir nada más en los siguientes. Al otro día un montañero con el que nos cruzamos, nos comentó que incluso se llevaba las mochilas, para luego destrozarlas en busca de comida.